¿Intestino permeable? Así debes alimentar a tus bacterias para que fabriquen butirato
Siempre que hablamos de la importancia de la microbiota intestinal en nuestra salud recordamos que es esencial que haya diversidad bacteriana y que debemos cuidar su equilibrio mediante una dieta adecuada. Solemos entonces mencionar a los prebióticos, esos nutrientes que sirven como alimento de nuestras bacterias ‘buenas’. Pero si queremos entender cómo y por qué estas bacterias pueden protegernos de la enfermedad, tenemos que ir un paso más allá: la clave está no solo en lo que comen, sino en lo que hacen con lo que comen.
Para entenderlo, pensemos que las bacterias también ‘hacen la digestión’. Y fruto de esa ‘digestión’, producen unos ácidos grasos de cadena corta que, a su vez, sirven de alimento a las células de la pared intestinal. La más importante de estas sustancias es el butirato, que se ha convertido en la estrella de las investigaciones en microbiota.
La clave no está solo en lo que comen las bacterias, sino en las sustancias que fabrican con lo que comen
El esquema, en principio, es muy sencillo: nosotros damos fibra a las bacterias y ellas nos dan butirato. “Es un ejemplo perfecto de simbiosis, de mutualismo -explica el doctor Francisco Guarner, director de la Unidad de Investigación del Sistema Digestivo en el Hospital Universitario Vall d’Hebron-. Comemos carbohidratos complejos de los vegetales que no podemos metabolizar; llegan así intactos al intestino, donde sirven de alimento a las bacterias, que sí los metabolizan y generan butirato; con este butirato se alimenta a las células epiteliales y, de esta manera, se protege la barrera intestinal”.