Buenos dÃas , A partir de los 40 años, muchas mujeres experimentan cambios en el descanso: sueño más ligero, despertares frecuentes o mayor dificultad para desconectar. Durante la perimenopausia y la transición menopáusica, las fluctuaciones de estrógenos y progesterona pueden influir en el descanso, la regulación de la temperatura corporal y la capacidad para relajarse. La carga mental y el aumento natural del cortisol hacia la mañana también pueden desempeñar un papel. Apoyo al ritmo natural del organismo Algunas recomendaciones sencillas pueden ayudar a tus clientes a cuidar su ritmo de sueño-vigilia: Mantener una exposición suficiente a la luz natural y realizar actividad fÃsica durante el dÃa. Incorporar momentos de descanso y seguir una rutina nocturna regular. Mantener el dormitorio fresco y reducir la luz intensa por la noche. Limitar la cafeÃna y las comidas copiosas durante la segunda mitad del dÃa. Incluir alimentos ricos en magnesio, como verduras de hoja verde, frutos secos, semillas, legumbres y cereales integrales.
Analizar cada caso de forma individual permite identificar los factores implicados y proponer cambios pequeños y factibles que favorezcan el descanso, la recuperación y la energÃa.
|