Más débil y vulnerable Esto no solo significa que las células musculares se vuelven cada vez más débiles, sino que también significa que pierden su capacidad de defenderse de algunas moléculas altamente reactivas y potencialmente dañinas, que destruyen los tejidos, llamadas radicales libres. En otras palabras, perdemos nuestra fuerza y nuestra musculatura se muestra más débil y vulnerable con el paso de la edad. Coenzima Q10 Las células musculares contienen muchas más mitocondrias que las que se encuentran en otros tipos de células que requieren menos energía. Las mitocondrias son estructuras microscópicas que generan energía que derivan bioquímicamente al convertir la grasa, los carbohidratos y las proteínas de los alimentos que comemos. Las mitocondrias también albergan un compuesto tipo vitamina llamado coenzima Q10. Los humanos podemos sintetizar este compuesto, pero nuestra producción endógena de la coenzima Q10 disminuye gradualmente a medida que envejecemos, y esto causa una caída medible en los niveles del este compuesto en nuestras células. Las células del músculo cardíaco contienen una gran cantidad de mitocondrias, lo que significa que también contienen más coenzima Q10. |