HOY QUEREMOS HABLARLE
DEL DR. DURÃNTEZ, DOCTOR EN MEDICINA Y CIRUGÃA. TITULADO DE AGE MANAGEMENT MEDICINE EN EEUU, ES PIONERO EN SU APLICACIÃ?N EN ESPAÃ?A.
La mejor polipÃldora: lo que se ha descubierto sobre el ejercicio y el corazón
Los beneficios del deporte son muchos, especialmente para la salud cardiovascular. Un equipo liderado por investigadores españoles publica una interesante revisión sobre el tema
Ante esta situación insostenible para el sistema sanitario y para la sociedad en su conjunto, son necesarias soluciones que permitan por una parte la prevención y por otra, una ayuda en la rehabilitación de los enfermos vasculares. Soluciones que, además, sean de bajo coste. Y no cabe duda de que la actividad fÃsica es una de las mejores soluciones que podemos encontrar. Ya lo indicaban asà en 2013 dos de los autores de la nueva publicación en 'Nature': el ejercicio es la verdadera polipÃldora, como contraposición al desarrollo de un nuevo fármaco de triple acción (hipolipemiante, antihipertensivo y anticoagulante) que recibió la atención de los medios hace unos años. El ejercicio está al alcance de todos, es 'gratis' y no tiene efectos secundarios, siempre que sea bien prescrito.
Beneficios más allá de los conocidos
Hace 25 años que conozco al profesor Alejandro LucÃa, uno de los más brillantes investigadores de este paÃs y de los mejores del mundo en lo relativo a los efectos beneficiosos de la actividad fÃsica sobre la salud y la enfermedad y en la fisiologÃa del alto rendimiento deportivo. Ã?l ha liderado un equipo internacional formado por investigadores de centros españoles, portugueses, estadounidenses y suecos, que ha publicado el reciente artÃculo en la prestigiosa revista 'Nature' sobre los beneficios cardiovasculares del ejercicio, más allá de los conocidos factores tradicionales como pueden ser la mejora de la capacidad cardiorrespiratoria, hipertensión, dislipidemia o diabetes melitus.
En esta nueva revisión, los investigadores ponen de manifiesto la importancia del músculo como órgano endocrino. No solo nos ayuda a la locomoción, sino que el tejido muscular es capaz de verter al torrente sanguÃneo numerosas sustancias de la familia de las llamadas mioquinas. Estas sustancias tienen diferentes actividades y en respuesta al ejercicio, aumenta la producción de algunas de ellas con beneficios para la salud cardiovascular.
Se sabe desde hace tiempo que la inflamación crónica se asocia con la enfermedad cardiovascular. Las mioquinas producidas por el músculo parecerÃan contrarrestar con su efecto antiinflamatorio el de otras sustancias como algunas adipoquinas(producidas en este caso por el tejido graso) que favorecen la inflamación en estados de obesidad y sÃndrome metabólico. Se ha comprobado, por ejemplo, cómo el ejercicio puede reducir un marcador del estado inflamatorio que se analiza de forma habitual, como es la proteÃna C reactiva (CRP). Las mioquinas, por tanto, parecen disminuir la inflamación y proteger las arterias ante la progresión de la aterosclerosis o estabilizar las lesiones ya presentes, de haberlas.
Estas sustancias pueden además reducir la resistencia a la insulina, presente en estados de obesidad y sÃndrome metabólico asociados a la enfermedad cardiovascular. Además de que el músculo es uno de los principales consumidores de glucosa, por lo que conservar la masa muscular puede ayudar al mantenimiento de unos niveles de glucemia adecuados, siendo la hiperglucemia algo que aumenta el riesgo cardiovascular.
Lo mejor de todo esto es que nunca es tarde para empezar. Incluso en nonagenarios, el entrenamiento de fuerza y el ejercicio en general produce mejoras rápidas y significativas de la fuerza y la capacidad muscular. Asà que no tenemos excusa para ponernos en manos de un buen profesional del ejercicio fÃsico, que nos ayude a encontrar aquella actividad que nos guste, se adapte a nuestro estilo de vida y que podamos practicar cotidianamente. Nuestro corazón, cerebro y arterias lo agradecerán.