ESQUIZOFRENIA (NUTRINAT)
Protocolo de Nutrinat Nutrinat
Descripción
En la actualidad la esquizofrenia se trata fundamentalmente con determinados medicamentos, denominados neurolépticos o antipsicóticos. Se diferencian dos tipos de antipsicóticos:
Los clásicos: la clorpromazina, el haloperidol o la tioridazina.
Los neurolépticos atípicos: clozapina, risperidona, olanzapina, ziprasidona o quetiapina
Ambos grupos tienen en común la capacidad de corregir desequilibrios de los neurotransmisores, sobre todo la dopamina, y aliviar los síntomas positivos. Sin embargo, los neurolépticos atípicos tienen especial capacidad de conseguir el desequilibrio del neurotransmisor serotonina. A ello se ha asociado la efectividad de este tipo de neurolépticos sobre los síntomas negativos. Los neurolépticos atípicos tienen además la ventaja de producir menos efectos secundarios.
En casos muy concretos como la escasa respuesta al tratamiento con medicamentos, con grave riesgo de suicidio o agresión hacia otros, en el subtipo de esquizofrenia catatónica puede estar indicado el tratamiento con electroshock.
Es extraordinariamente importante combinar el tratamiento farmacológico con una serie de medidas destinadas a que el paciente esté ocupado y activo. Estas medidas constituyen lo que se denomina terapia psicosocial. Precisa de mecanismos asistenciales como por ejemplo, talleres ocupacionales, centros de día, centros de salud mental y grupos de autoayuda. El diálogo entre paciente con esquizofrenia y el profesional de la salud puede ser un instrumento terapéutico importante, si tiene como fin que el enfermo conozca su patología, y se le enseñe a convivir con ella y a utilizar sus propios recursos psicológicos y ajenos -familia, amigos, apoyo-, para acercarse más a su entorno.
Complementos alimenticios
5-HTP (5-Hidroxitriptófano) 50 mg (HealthAid): Da lugar a un incremento de las endorfinas y de las catecolaminas.
Brainvit@ (HealthAid), por su contenido en:
Complejo B: Estas vitaminas nutren el sistema nervioso y ayudan a prevenir disfunciones neurológicas y cambios mentales importantes. Se ha detectado una deficiencia de ácido fólico en el 25% de los pacientes hospitalizados por alteraciones psiquiátricas.
Carotenoides y vitaminas C y E: Debido a sus propiedades antioxidantes, son capaces de neutralizar los efectos negativos que los radicales libren ejercen sobre las células del cerebro.
Ginkgo biloba: Facilita el flujo sanguíneo de la sangre al cerebro y además es un gran agente antioxidante, neutralizando los radicales libres, responsable del deterioro celular.
L-Glutatión: Su deficiencia puede provocar alteraciones mentales.
L-Metionina: Ayuda a contrarrestar la histamina, que se encuentra en grandes cantidades en personas con esquizofrenia.
Tranquil® (HealthAid), que destaca por la incorporación en su fórmula de:
Hipérico: Destaca su contrastada efectividad antidepresiva y trata los síntomas de miedo que habitualmente acompaña la esquizofrenia.
Valeriana: Actúa como tranquilizante, evitando o disminuyendo síntomas convulsivos o la ansiedad.
Omega-3 750 mg (HealthAid)/OMEGA 3 purPlant (Ihlevital): Los enfermos esquizofrénicos suelen tener niveles bajos de ácidos grasos. El EPA es significativamente superior al DHA para los síntomas positivos. El EPA a nivel cerebral, aporta un mecanismo de acción diferenciador, dado que, al entrar en el cerebro, es capaz de desplazar en parte a un ácido graso omega 6 llamado ácido araquidónico (AA) (que supone un 40% de la grasa insaturada cerebral). Este desplazamiento resulta en una proporción alterada del AA cerebral que se piensa, está detrás de la mejora en el bienestar psíquico observada con la toma de EPA.
GABA: Contribuye a una función cerebral adecuada.
SAM: Incrementa las concentraciones de serotonina, dopamina y fosfátidos, y mejora la unión de los neurotransmisores a los receptores, incrementando las actividades de la serotonina y dopamina.
Ginseng coreano (Panax ginseng) 250 mg (HealthAid): Aumenta la producción de endorfinas, mejorando así el ánimo del paciente.
Colina: Mantiene la acetilcolina, indispensable para el buen funcionamiento neurotransmisor entre las células del cerebro.