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ESTEATOSIS HEPÁTICA (NUTRINAT)

Protocolo de Nutrinat Nutrinat

Descripción

Si bien no existe un tratamiento definitivo para el hígado graso, las recomendaciones básicas que se dan al respecto pasan por una reducción de peso corporal y seguir una alimentación sana y saludable, rica en frutas y verduras. A estas indicaciones se suman otras como: aumentar el consumo de fibra, reducir los azúcares simples y las grasas saturadas, aumentar los ácidos grasos omega-3 y suprimir sin dilación cualquier tipo de bebida alcohólica.
La práctica de ejercicio es adecuada en todos los casos, dado que ayuda al organismo a eliminar la grasa sobrante.

Alimentación para la salud hepática

Para una buena salud del hígado es básica una alimentación adecuada. Ningún tratamiento para el hígado será 100% efectivo si no se sigue una dieta de calidad y con alimentos que ayuden al hígado a estar fuerte y realizar sus funciones apropiadamente.

Son recomendables:
Los vegetales y las frutas crudas: ayudan a mantener el hígado en óptimas condiciones, lo vitalizan, depuran y lo apoyan a realizar sus funciones de forma eficiente. Es recomendable utilizar de preferencia alimentos orgánicos o ecológicos para evitar sobrecargar las funciones del hígado con sustancias tóxicas o dañinas. Las mejores verduras para la salud del hígado son la alcachofa, la remolacha, la zanahoria y la cebolla. Las frutas son excelentes para limpiar el hígado, sobre todo las frutas ricas en vitamina C. El limón es una de las mejores frutas para fortalecer el hígado, así como el zumo de ciruela fresco, las nectarinas, el melón y las frutas color naranja. Asimismo, el aguacate es altamente recomendable.
Los cereales integrales: son ricos en hidratos de carbono que benefician al hígado. Es recomendable sustituir los cereales (con azúcar blanca refinada) por integrales.
Ácidos grasos Omega-3: se consideran protectores hepáticos. Un aporte adecuado de omega-3 es necesario para contrarrestar los efectos inflamatorios de las grasas saturadas y trans, así como para reducir la esteatosis hepática. Además, la ingesta de este tipo de ácidos grasos poliinsaturados tiene efectos favorables en los lípidos plasmáticos, en la función inmune y en la insulina. Sirve por tanto como complemento protector de afecciones cardiovasculares, ya que el hígado graso se considera un componente más del síndrome metabólico, claro factor de riesgo vascular.
Tomar líquido en abundancia, sobretodo agua: ayuda al hígado a metabolizar mejor las grasas y eliminarlas.
Se deben evitar:
Las carnes rojas, fritos y embutidos: La carne debe cocinarse a la plancha y con muy poco aceite (recomendable: aceite de oliva o canola).
Azúcar blanca o refinada: este producto es sumamente nocivo para órganos y sistemas del cuerpo en general, debe evitarse por completo y sustituirla por miel de abeja o azúcar morena. El hígado convierte el azúcar refinado en grasa y colesterol nocivo, y la grasa degenera órganos y tejidos, incluyendo el hígado. Es importante también evitar todos los edulcorantes artificiales, ya que son tóxicos para el hígado, desequilibran el metabolismo y causan hipoglucemia, así como fatiga física.
La leche de vaca y el alcohol: El alcohol seca el hígado y lo deteriora o degenera, causando múltiples enfermedades y desequilibrios. Muchas personas tampoco toleran la leche de vaca.
Evitar la comida “basura”: Hamburguesas, pizzas...etc. contribuyen negativamente a la salud hepática. Igualmente, se recomienda evitar el excesivo consumo de café, té negro y aguas gaseosas.

Complementos alimenticios

Cardo mariano Complex/Livercare® (HealthAid)/ Diente de León, Alcachofera y Cisteína Complex (Terranova), que contienen, entre otros:
• Vitaminas del grupo B ya que en la cirrosis biliar la absorción de nutrientes a partir de la dieta se ve afectada. Además, ayudan a mejorar el sistema inmunológico.
• Taurina: Según algunos estudios, la taurina puede tener cierto efecto hepatoprotector sobre el hígado.
• El cardo mariano regenera las células hepáticas.
• La alcachofera ayuda al hígado a realizar sus funciones y ejerce una función protectora.
• El diente de león es depurativo, ayuda al hígado a restablecerse porque purifica el torrente sanguíneo.
• Cúrcuma: Exhibe un efecto hepatoprotector, como el cardo mariano, gracias a su potente actividad antioxidante. Es antiinflamatorio, colerético y aumenta la solubilidad de la bilis. Mejora la función del hígado en general.
• Ácido lipóico: Actúa como un potente antioxidante. Su uso mejora las condiciones del hígado enfermo.
• Té verde: Sus propiedades antioxidantes pueden proteger la degeneración del hígado y ayudar en el caso de cirrosis biliar.

Lipotrópic™ (HealthAid), que contiene, entre otros:
• Vitaminas del complejo B: Las vitaminas del complejo B, como B12, B5, B6 y ácido fólico ayudan a mejorar la salud del hígado, ya que promueven su descongestión. Estas vitaminas facilitan en gran medida el trabajo del hígado porque lo ayudan a descomponer las grasas.
• Vitamina C: La vitamina C tiene ciertas cualidades regenerativas, que estimulan a este órgano y fomentan su curación.
• Colina, metionina y ácido fólico: Son hepatoprotectores; movilizan la grasa del hígado y de los vasos sanguíneos, así como de los depósitos localizados en la obesidad. Además, reducen el colesterol y triglicéridos de la sangre.


Vitamina A 5.000 UI (HealthAid), que contiene:
• La vitamina A en forma de beta caroteno puede ayudar a agilizar la desintoxicación de hígados lentos.
• La vitamina D ayuda a mantener el hígado saludable al reducir la inflamación del organismo. El hígado es muy susceptible a la inflamación debida a otros problemas del cuerpo o a los cálculos biliares. La vitamina D, tomada junto con los ácidos grasos omega 3, es una fórmula muy potente para sanar el hígado.

Omega 3 750 mg (HealthAid)/Omega 3 purPlant (Ihlevital)

Vitamina E natural 200 UI/400 UI (HealthAid): La vitamina E también ayuda a mejorar el funcionamiento de este órgano, ya que protege a la vitamina A. Cuando se combinan ambas vitaminas, se obtiene un poderoso tónico para el hígado. Ambas vitaminas trabajan juntas para fortalecer y rejuvenecer los hígados fatigados.

Levadura de cerveza 300 mg (HealthAid): Ayuda a fortalecer y sanar el hígado ya que actúa como un multivitamínico suave, purificando el hígado; además contiene zinc y cromo, minerales que ayudan al control de la glucosa en la sangre.

Aloe Vera: Es un tónico hepático ideal ya que favorece el funcionamiento del hígado y además presenta propiedades regenerativas celulares.


Hongos medicinales

Maitake, extracto puro (Hawlik), ya que es un regulador natural del metabolismo lipídico, evitando la acumulación de grasas a nivel hepático, manteniendo además constantes los valores de HDL y ayudando en el control de peso.

Coprinus, extracto puro (Hawlik), gracias a su alto contenido en vanadio, es un complemento perfecto para enfrentar la alteración metabólica subyacente en estos casos, disminuyendo los niveles de glucemia pero sin generar los efectos secundarios propios de los hipoglucemiantes convencionales.

Córdiceps, extracto puro (Hawlik), gracias a su función hepatoprotectora y Reishi, extracto puro (Hawlik), que actúa frente a los estados de oxidación e inflamación que acompañan al curso de esta patología hepática.

Contenido del protocolo

Contenido para profesionales sanitarios

13 referencias incluidas

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