INFECCIÓN DE ORINA (MIMEDICO)
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Descripción
El aparato urinario tiene un contacto directo con el exterior a través de la uretra, su tramo final. Esta circunstancia facilita que, en ocasiones, se produzca una colonización de la zona por bacterias. Estas bacterias, en la mayoría de los casos, provienen del aparato digestivo y llegan a la uretra por migración en la zona perineal.
En las mujeres, los cambios en el ecosistema de la microbiota intestinal y/o vaginal pueden favorecer esta migración, provocando una mayor frecuencia de infecciones. La bacteria que frecuentemente provoca esta infección de orina es la del género E. coli, y puede producir una infección urinaria limitada o generalizada por vía ascendente.
La mucosa intestinal es mucho más rica en el número de especies que se han conseguido identificar y que forman parte de la microbiota intestinal. En la mucosa vaginal apenas existen 100 especies diferentes de lactobacilos y, los más abundantes son las especies de Lactobacillus crispatus, L. iners y L. jensenii, en este orden. Estos lactobacilos ejercen un efecto muy importante de protección de la vagina frente a la colonización de microorganismos patógenos y, de forma secundaria, de su paso al entorno uretral.
La edad y el género del paciente influye en la prevalencia de la infección de orina. A continuación nos extenderemos más en detalle en las cistitis en mujeres ya que son las infecciones de orina más frecuentes.
¿Qué es la cistitis?
La cistitis es una inflamación provocada por una infección en la vejiga urinaria. La infección de vías bajas en el tracto urinario más frecuente es la cistitis y existe una mayor incidencia en la población femenina.
Unas medidas higiénico-dietéticas adecuadas influirán en la aparición de las infecciones de orina y pueden ayudar a un mayor control de esta patología.
Utilidad de los probióticos en la infección de orina
El uso de los probióticos está cada vez más extendido, no sin cierta controversia sobre su utilidad clínica. Cada vez hay más evidencias de determinadas cepas probióticas en patologías digestivas fundamentalmente. Es importante remarcar el hecho de que una cepa debe estar correctamente identificada con género, especie y cepa. Sólo de esta forma sabremos que esta cepa y no otra es la que ha demostrado en algún estudio su utilidad terapéutica. Pero la pregunta que nos ocupa en este artículo es:
¿Son útiles los probióticos en las infecciones de orina?
La respuesta es sí, los probióticos son útiles en las infecciones de orina. En la mayoría de los casos en que haya una infección ya presente será necesario el uso del antibiótico, el médico es el que deberá pautar la duración del tratamiento y el antibiótico a utilizar.
El papel del probiótico es, por tanto, fundamentalmente preventivo y, de especial importancia, en mujeres con infección del tracto urinario de repetición.
¿Cómo nos protegen los probióticos en infecciones del tracto urinario?
Favoreciendo el estado óptimo de la microbiota intestinal de las mujeres, porque una microbiota intestinal en perfecto estado va a favorecer la menor población de bacterias susceptibles de provocar infecciones del tracto urinario.
Favoreciendo el estado óptimo de la microbiota vaginal, porque una microbiota vaginal en perfecto estado favorece condiciones inhóspitas en la vagina para bacterias patógenas, dificultando la llegada de las mismas hasta la uretra.
Por tanto, un probiótico nos puede ayudar en la prevención de infecciones del tracto urinario:
Incluyendo en su composición cepas que nos ayuden a mejorar nuestra microbiota intestinal, como por ejemplo Bifidobacterium longum ES1.
Incluyendo en su composición cepas que nos ayuden a mejorar nuestra microbiota vaginal, como por ejemplo Lactobacillus crispatus BPL72.
¿En qué pacientes es especialmente útil el probiótico en la prevención de infecciones del tracto urinario?
Una mezcla de cepas probióticas adecuadas será de utilidad como coadyuvante en el tratamiento antibiótico en mujeres con infecciones de orina. Además, una microbiota intestinal y vaginal equilibrada será especialmente recomendable para aquellas mujeres que tengan una mayor tendencia a sufrir infecciones de orina de repetición.