INSOMINIO (BIOSERUM)
Protocolo de Bioserum Laboratorios
Descripción
Medidas de higiene del sueño.
A veces una mala higiene del sueño puede provocar insomnio por lo que realizando algunos cambios este se puede corregir. Hábitos de buena higiene del sueño:
Establecer una rutina horaria para fijar el reloj biológico, manteniendo unos horarios constantes para acostarse y levantarse (también los fines de semana).
Respetar los ritmos de descanso y permanecer en la cama únicamente durante el tiempo necesario de sueño (7-8 horas diarias).
Acostarse sólo cuando se tenga sueño. Si no se puede conciliar el sueño en 20 minutos se recomienda ir a otra habitación y hacer alguna actividad en reposo como leer, y volver a la cama cuando se tenga sueño.
Evitar consumir sustancias estimuladoras del sistema nervioso como el café, té o tabaco; o aquellas que provoquen un sueño fragmentado como el alcohol.
Evitar dormir durante el día y en el caso de dormir siesta esta no debe superar los 30 minutos.
La actividad física moderada ayuda a eliminar el estrés y contribuye a mejorar el descanso pero no se recomienda al menos 2 horas antes de ir a la cama ya que puede dificultar la conciliación del sueño.
No realizar actividades excitantes en las últimas horas del día y procurar evitar las preocupaciones.
Tomar baños de agua a temperatura corporal por su efecto relajante.
Procurar comer en horarios regulares y evitar comer en exceso o en defecto cerca de la hora de acostarse.
Crear un ambiente agradable para dormir manteniendo unas condiciones óptimas de temperatura (entre 18 y 20º con una humedad del 60%) y evitando luces y/o ruidos que puedan inducir al estado de vela.
Características de la cama: El tamaño de la cama debe permitir un sobrante de 20cm de largo, y el ancho debe ser de 90 cm para cama individual y 1'60 cm para doble. El colchón debe permitir que el cuerpo se hunda ligeramente pero respetando la posición horizontal natural. La almohada debe asegurar la correcta alineación del cuello con el resto de la columna, garantizando una posición natural sin tensiones.
Usar ropa cómoda para dormir: Escoger tejidos naturales (seda, algodón, lino,...) que minimizan la transpiración y mejoran el confort, así como evitar los elásticos que obstaculizan la circulación sanguínea.
Es importante confiar en la propia capacidad para conciliar el sueño, ya que algunas creencias y comportamientos tienden a cronificar el insomnio.